Adiós, Pamelita






Hace algunos años, cuando perseguía una mulata de andar ondulante y grandes ojos acaramelados, caminaba por las calles de jr. olmedo. Pues ésta morena me puso como condición
saber de bailar valses para poder conquistarla. y ni corto ni peresozo me eché por las calles, en busca del centro musical breña.

es así como una mañana llegué a sus puertas y me recibió con los brazos abiertos cuando le conté mi historia.
desde ello hace tantos años y varias seciones intensivas del vals. y de la negrita pude conseguir abrazarla por el talle y verme en sus ojos trigueños antes de besarla.

recuerdo noches de peña, Pamelita cantando unas polkas que harían bailar hasta el más opaco oficinista, otra veces cantando valses escritos hace tanto y que aún emocionan como seguro lo hicieron hace 50 años. una flor de caña en la mano, los cajones y las guitarras incesantes.

la peña hasta el amanecer. Pamelita siempre sonriente, atenta y jacarandosa.

Pamelita, aún escucho tu voz entre los últimos golpes de las cucharas.

La peña ha dado fin
sólo hasta la próxima noche.
te quiere y te recuerda

tu amigo

diego

1 comentario:

Alessandra dijo...

muy lindo, diego
creo que todos los que conocimos y queriamos a pamela
la extrañeremos y recordaremos
pero ella sigue cantando, claro que sí